Nos despertamos en una sala completamente a oscuras. Víctor pregunta primero: "¿hay alguien ahí?". Antonio y Alberto responden inmediatamente. No parece haber nadie en la sala, o al menos no responde nadie más. Tanteamos las paredes en busca de una puerta o un interruptor. Son de metal. Vibran ligeramente. ¿Quizá hay maquinaria pesada cerca? ¿O estamos en un submarino?
Antonio da con la luz, y entonces vemos la puerta. Tiene un gran volante metálico en el centro. Es una puerta presurizada. ¿Estamos de verdad en un submarino? ¿Quién diablos nos ha metido en un submarino? La puerta está cerrada, pero en ella hay un cartel con dibujitos. Parecen caracteres chinos. "Eso no es chino", dice Alberto, "¡es coreano!".
En la sala sólo hay una terminal de ordenador atornillada a una mesa metálica. La pantalla muestra luces de colores con etiquetas en coreano. Frente a ella hay un botón de color azul brillante; al lado, otro cartel en coreano, éste con letras rojas y muchas exclamaciones. Qué pena que no haya cobertura en los submarinos. Aporreamos la puerta. Nos entra hambre. Nos entra hambre tres o cuatro veces, pero lo peor es la sed. Si somos prisioneros parece que a nadie le importa mucho nuestra supervivencia. ¿Y para qué narices servirá el botón azul? Quizá sea el timbre del servicio de habitaciones. O la cerradura de la puerta. Las luces de la pantalla igual no tienen nada que ver, ¿verdad? ¿Y si lo pulsamos? ¿Y si lo único sensato, y si nuestra única opción, es pulsarlo y ver qué pasa?
Fuente: Esto salía en una peli francesa
MÁS INFORMACIÒN
- Podcast Esto salía en una peli francesa: Amanecer (Friedrich Wilhelm Murnau, 1927)
- Podcast Esto salía en una peli francesa: Caballero sin espada (Frank Capra, 1939)
- Podcast Esto salía en una peli francesa: Casablanca (Michael Curtiz, 1942)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario